¿Sabías que pintar empieza antes del primer brochazo? Preparar bien tu zona es la clave para lograr un mejor resultado.
Cubre pisos, muebles y superficies cercanas con plástico, papel protector o cartón. Así mantienes todo limpio y listo mientras trabajas.
Cuando la pared está en buen estado, basta con limpiar el polvo y retirar cualquier contaminante con un paño. Debe quedar seca y sin rastros de humedad o moho para asegurar una correcta adherencia.
Usa masking tape azul, la cinta ideal para pintar paredes. Colócala en esquinas, marcos, ventanas, puertas y enchufes para evitar manchas y lograr bordes más limpios.
Cuando tu espacio está ordenado y protegido, el trabajo está casi hecho.
Ahora sí, ¡manos a la brocha!
Ahora es tu momento de aplicar todo lo aprendido.
Si estás listo para empezar a pintar, nosotros te
acompañamos en cada paso para que tu proyecto sea fácil y exitoso.